Caminamos por la vida como si el calendario fuera infinito, posponiendo abrazos, reteniendo "te quiero " y guardando el perdón en búsqueda de el momento oportuno.
Pero la verdad, es que a veces nos duele mirar a los ojos, y reconocer que el mañana es de cristal, es frágil y se rompe con un suspiro, en un segundo.
La muerte, esa visita incómoda que nadie invita ni la quiere cerca, no tiene reloj ni modales.
No espera a que puedas terminar tu lista de pendientes o deseos, no pregunta si ya hicistes las paces con quien te importa, ni avisa con antelación para que puedas despedirte.
Llega un jueves cualquiera, en un instante y transforma todo lo que postergamos en un eco doloroso que se repite en tu interior "ojalá lo hubiera hecho antes".
¿ Cuantó pesan esas discusiones estériles?
¿De que nos sirve tener la razón si perdemos el corazón en el proceso?
A veces el orgullo levanta muros entre nosotros y las personas que amamos. Nos enfadamos por tonterías, dejamos de hablarnos por malentendidos y permitimos que el silencio y la distancia se han eternos.
Pero si supiéramos, si realmente fuéramos conscientes de que esa podría ser la ultima vez.
¿Seguiría importando quien tiene razón ?
El orgullo es un equipaje demasiado pesado para un viaje tan corto.
Hoy te invito a que:
• pidas perdón
• di "te quiero"
• abraza fuerte
El único momento seguro es el aquí y el ahora.
No guardes el perfume bueno para una ocasión especial.
No esperes una fecha señalada para decir lo mucho que te importa.
La ocasión especial es; que estás vivo hoy.
Quiere mucho.
Quiere fuerte.
Y sobretodo, quiere ahora. Porque el día de mañana no está garantizado, pero el amor que das hoy, se ara eterno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario