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miércoles, 31 de diciembre de 2025

Reflexión: El Abismo del Tiempo

Este es el primer fin de año sin ti, y siento que el mundo me absorbe como si fuera un agujero negro. Es como caer al abismo y, de repente, ser consciente de que ya no existirán más recuerdos que podamos añadir; los que hay se han vuelto eternos.













Este 2026 no celebraremos el primer año de casados de mamá y papá. No celebraremos nuestro aniversario juntos. No habrá más conversaciones, ni risas. Si estuviera en mi mano, no dejaría que los días pasaran; echaría marcha atrás hacia donde aún podíamos compartir el tiempo juntos.

















miércoles, 24 de diciembre de 2025

Juanito, siempre presente. Canción de su hermano. MARC

Juanito, ya no te noto conmigo, y este silencio es el peor castigo. 

Las calles se llenan de gente celebrando, mientras en casa el vacío sigue acompañando. Ponemos el Belén con cuidado y con paciencia, pero duele demasiado, Sargento, notar tu ausencia. 
Veo a mis yayos con la mirada cansada, tratando de ser fuertes en esta fecha señalada.


Tati, acuérdate de esos días junto al agua, cuando el tiempo no corría y nada nos preocupaba. Tirando la caña, esperando en silencio, esos ratos contigo eran mi mayor precio. No llores si me piensas en aquel lugar, porque siempre que pesques, me verás llegar. 

Te enseñé que la calma también es valiente, y aunque no meveas, estoy ahí presente.

Y veo a mamá, que no encuentra consuelo, buscando tu cara en un trozo de cielo. Ella intenta ser fuerte, cocina y se esmera, aunque se muere por que tú volvieras. 

Y veo a papá tratando de ser constante, en esta Navidad tan distinta a las de antes. Me cuesta aceptar que no estarás en la cena, y que el Rubiales de mamá ya no esté en la mesa.

Tengo quince años y trato de entender la vida, pero nadie me enseñó a sanar esta herida. Extraño tu sonrisa y tu forma de guiarme, siempre tenías las palabras para aconsejarme. Me duele aceptar que hoy no estés en la cena, y que nuestro Tato ya no esté en la mesa.

Es mi primera Navidad sin ti, Juan, hermano querido, busco tu recuerdo en todo lo que hemos vivido. Miro hacia el cielo buscando una señal, en esta noche que se siente tan poco habitual. Aunque mi corazón hoy se sienta algo roto, te llevo conmigo en cada paso y en cada foto.

Prometo estar ahí para los yayos y la mamá y no soltarlos, darles los abrazos que tú ya no puedes darnos. Seguiré tu ejemplo para ser cada día más fuerte, y aunque no estés aquí, Juaniko, nunca dejaré de quererte.

Feliz Navidad, Juan, allá donde estés, te guardo en mi alma hasta que nos veamos después.

Siempre presente... Por ti, Juan, te queremos con todo el corazón. 

Att: Marc.

domingo, 21 de diciembre de 2025

4 meses sin ti.

Y otra vez día 21.

Ya son cuatro meses.

Cuatro meses en los que el día 21 se vuelve amargo, y en los que el corazón parece encogerse un poco más, como si cada minuto pesara el doble.


Diciembre, el mes en el que tocaba decorar la casa, ir de compras e intercambiar regalos. Esos que nos preparabas y te preparábamos con tanta ilusión.

El mes de cocinar toda la tarde juntos para nuestros amigos y de acabar las noches por la mañana siguiente.


Espero que desde ahí arriba tengas una Navidad muy dulce, y en paz.

Sigue cuidándonos y protegiéndonos cada día.

Mi mayor deseo estas fiestas es que

sientas orgullo... orgullo de todo lo que estamos haciendo aquí abajo.


Ni te imaginas el vacío que siento.

Camino con tu ausencia, y saber que

no estás aquí, que solo puedo buscarte entre las nubes y los rayos del sol, me parte el alma.


Te echo de menos Juan.

Te echo muchísimo de menos.


No habrá día en el que no te recuerde, ni amanecer que no te nombre.

jueves, 11 de diciembre de 2025

El mañana es una promesa, no un contrato:Abrázame HOY

Vivimos con la ignorancia de creer que el tiempo nos pertenece. Nos levantamos, tomamos el café, nos despedimos con prisas y dejamos conversaciones a medias, convencidos de que habrá un "luego" para terminarlas.

Caminamos por la vida como si el calendario fuera infinito, posponiendo abrazos, reteniendo "te quiero " y guardando el perdón en búsqueda de el momento oportuno.

Pero la verdad, es que a veces nos duele mirar a los ojos, y reconocer que el mañana es de cristal, es frágil y se rompe con un suspiro, en un segundo.
La muerte, esa visita incómoda que nadie invita ni la quiere cerca, no tiene reloj ni modales.


No espera a que puedas terminar tu lista de pendientes o deseos, no pregunta si ya hicistes las paces con quien te importa, ni avisa con antelación para que puedas despedirte.

Llega un jueves cualquiera, en un instante y transforma todo lo que postergamos en un eco doloroso que se repite en tu interior "ojalá lo hubiera hecho antes".
¿ Cuantó pesan esas discusiones estériles?
¿De que nos sirve tener la razón si perdemos el corazón en el proceso?

A veces el orgullo levanta muros entre nosotros y las personas que amamos. Nos enfadamos por tonterías, dejamos de hablarnos por malentendidos y permitimos que el silencio y la distancia se han eternos.

Pero si supiéramos, si realmente fuéramos conscientes de que esa podría ser la ultima vez.

¿Seguiría importando quien tiene razón ?

El orgullo es un equipaje demasiado pesado para un viaje tan corto.

Hoy te invito a que:
pidas perdón
• di "te quiero"
• abraza fuerte

El único momento seguro es el aquí y el ahora.
No guardes el perfume bueno para una ocasión especial.
No esperes una fecha señalada para decir lo mucho que te importa.

La ocasión especial es; que estás vivo hoy.

Quiere mucho.
Quiere fuerte.

Y sobretodo, quiere ahora. Porque el día de mañana no está garantizado, pero el amor que das hoy, se ara eterno.

jueves, 4 de diciembre de 2025

​💔 Carta al Duelo: Entre Cenizas y la Búsqueda de mi Esencia

Maldito duelo, llegaste sin avisar, sin permitirme prepararme para tu llegada. Pero ahora entiendo por qué: es imposible prepararse para tu presencia.

​Eres como un tsunami que lo arrastra y se lo lleva todo. Intento sonreír y no tengo fuerzas; y cuando logro esbozar una, viene acompañada de la culpa. Los sueños se ausentan y se transforman en miedos.

​Me gustaba hablar con la gente y poder interactuar. Ahora, adoro los instantes de silencio, ese equilibrio entre poder conversar y poder estar en soledad. Me gustaba socializar, y ahora siento pánico cuando me rodea mucha gente: la música, las voces y los estímulos me provocan un colapso mental que llega acompañado de pulsaciones aceleradas, dolor en el pecho y unas irrefrenables ganas de huir.

​Así, sin avisar, me lo has arrebatado todo.




​Tras 14 años de violencia, llevo diez años buscando entre mis propias cenizas mi esencia, mi verdadera luz. Y ahora la vida vuelve a arder en llamas, pero estas son distintas. Queman tanto que llegan al alma.

​¿Y ahora qué hago yo?

​¿Cómo vuelvo a buscar mi esencia si me falta una parte de mi corazón, esa parte en la que vivías tú? Quizás deba buscar una nueva versión de mí.

​Siempre he sentido que tenía que trabajar al servicio de la gente, poder ayudar a otros a ser felices, a sacarles una sonrisa, a brindarles una razón para seguir. Pero hoy vivo entre llamas que solo yo siento, y que otros intentan imaginar o, peor, se niegan a ver.

​No puedo pensar en ser otra versión, pero en algún instante tu luz brillará y se transformará para que pueda brillar junto a la mía. Y así, podré ser esa GUERRERA que aprendió a caminar con tu ausencia y sin tu sonrisa.

​Echo de menos tus abrazos, grandullón mío.

Echo de menos tu picardía, mi rubio.

Te quiero: hasta que la última estrella se apague.