💔 I. El Corazón que se Niega a Creer
Como expresar estas palabras, como escribir este texto, si me niego a creerme que es real, si me niego a aceptar que debo estar aquí sentada, escribiendo este texto, con el corazón en un puño y el alma rota.
Como os cuento, que nuestra bonita historia de madre e hijo, se terminó aquí en la tierra.
Como os cuento, que hoy mi segundo hijo Juan de 18 años es una estrella, la más bonita del firmamento.
No sé cómo lo haré, seguro que lo reescribiré mil veces, pero aquí estoy, esta es mi forma de ir sanando, me abro frente a estas líneas de corazón a corazón.
📰 II. El Instinto y la Peor Noticia
Gracias por seguir leyendo. Un jueves de agosto, parecía un jueves más como cualquier otro, hasta que llegó ese maldito instante en el que leo en Instagram: "apuñalamiento con víctima mortal de 18 años". Os juro que el corazón me dio un vuelco y un escalofrío me recorrió. Ilusa de mí, le reenvié la noticia a mi hijo, sin querer imaginar que mi instinto era real.
Ahí empiezan mis sospechas, cuando me entero que los amigos han llamado al hermano mayor. Les devuelvo la llamada y no hay respuesta. Mi corazón late cada vez más rápido y a la vez más lento.
Unos segundos después, llega la peor noticia: Juan anoche fue apuñalado en el corazón.
🏥 III. La Carrera al Vacío y la Denuncia
Grito, caigo en un mar de lágrimas, mi cuerpo siente que se desvanece, pero me levanto con mis hijos y salgo corriendo al hospital (Arnau de Vilanova, Lleida). A lo largo del camino, me llama por teléfono una desconocida y me da el pésame. No entiendo nada, no entiendo la falta de tacto, no entiendo dónde queda que alguien te avise.
Llegamos al hospital. El chico que nos atiende, nos dice que está en quirófano. Nos dan un pequeño aliento. Pienso: "Vamos Juan, es fuerte, podrá". Mentira: Juan había fallecido a las 03:59 y yo llegué al hospital sobre las 11:00. ¿Por qué no hay nadie que nos diga qué había pasado? ¿Por qué dejan pasar tantas horas sin avisar? ¿Por qué te machacan con anuncios de que debes llevar un número de contacto de emergencia, si luego no lo usan? Yo era el número de contacto de emergencia de mi hijo, él confiaba en que yo estuviera ahí si algo pasaba, y no pude, no me dejaron.
🗃️ IV. La Negación de la Despedida
En fin, entre incertidumbre, rabia, llantos y mucho dolor, pedimos ver el cuerpo de nuestro Juan. Nos dicen que sí. Mentira: ya no estaba en el hospital, se lo habían llevado a hacer la autopsia.
Una bofetada más. ¿Dónde queda el poder llorar a tu hijo fallecido? ¿Dónde queda el empatizar por un momento con el dolor de los familiares?
Ves que pasan las horas, y nadie te informa de nada. Ves llegar mil papeleos que hacer, que te niegas a hacer, pero el tiempo corre en tu contra, no hay tiempo de pensar, es ahora o es ahora. Y las horas siguen pasando, y tú no puedes ver a tu hijo, y tu corazón siente: "hasta que mis ojos no lo vean, no lo creo", espero ese mensaje, donde me diga: "ven a buscarme, ya estoy".
Una vez más ilusa, ese mensaje nunca llegará, y en el fondo lo sabes, pero no quieres.
🙏 V. Media Hora de Intimidad
Llega el viernes, más papeles. Seguimos sin ver a nuestro hijo. Recuerdo: fue atacado el jueves a la 01:00, fallecido a las 03:59, y hasta el viernes a las 18:00 no lo vemos, media hora antes de abrir el tanatorio.
Un tanatorio, que estaba lleno de amigos y familia, lógicamente. Un tanatorio que estaba esperando despedirse. Igual que su familia. Pido un poco de espacio e intimidad, y entramos.
Ahí estaba él, con semblante tranquilo, vestido con su traje de militar. Mis ojos, mi corazón, mi alma quieren creer que eso no es real, que no es Juan. No puedo entender por qué él, no puedo entender por qué así.
Y ahí, dentro del cristal, apoyo mi cara, y lloro, lloro con tu familia como nunca hemos llorado. Mis piernas tiemblan, mi mente se nubla, siento que me desvanezco.
🛡️ VI. La Pantera Negra y la Lucha Continua
Miro a mi alrededor, los abuelos, Tati, tus hermanos, están inmersos en un mar de dolor y desconcierto. Siento una vez más esa pantera negra, que me pide, guerrear, y sostener a tu equipo.
Si hay alguien que lleva el timón del velero, tarde o temprano habrá quien lleve las velas y así navegar más cómodamente. A pesar de las tormentas y el cansancio, se logra.
Ahora nos toca ese instante en el que simplemente sientes y no dejas de repetir: No debería ser así. No es ley de vida.
Duro y cruel pero hay una luz en ti que no debe apagarse nunca. La transmites con tus palabras, puedes ser el faro para muchas personas. Gracias por ser tan valiente y compartir tus emociones al mundo. Un abrazo fuerte familia.
ResponderEliminarSandra BP
Muchas gracias Sandra por tus bonitas palabras. Me acarician el alma. Seguiré compartiendo pensamientos y emociones.
ResponderEliminarjuan era de buen corazón y humano como no lo hay,y siempre con su sonrisa en la cara ,hoy no está pero siempre sabrá que tú estarás con el alli donde estéis,porque sabía lo fuerte que eres y lo mucho que le querías
ResponderEliminarrosa
ResponderEliminar